Uber no es sharing economy

Nunca antes había visto tanto aplauso a la precarización del empleo como cuando un porcentaje de la sociedad mexicana enarboló con furia y sin reservas la bandera de #UberSeQueda.

Hay que hacer dos anotaciones, la primera, es que el grueso de los taxis en la ciudad de México sí son terriblemente inseguros, están en terribles condiciones y sus conductores son en la mayoría de los casos imprudentes. La segunda es que los mexicanos en su mayoría son muy vocales para exigir sus derechos y privilegios, y algo muy distinto ocurre cuando se tiene que hablar de sus obligaciones, en ese momento el gobierno mágicamente “tiene que hacer algo”

Los taxistas demandan que el gobierno prohíba la competencia “desleal” que les plantean Uber y compañías semejantes, los ciudadanos exigen que “el gobierno no se meta en lo que no le importa” y que Uber es más barato que un taxi y ellos se sienten más seguros, que uber es su amigo.

Pero, Uber no es amigo de nadie, los choferes tienen que ser muy amables y regalar botellas de agua u ofrecer cargadores porque estos pequeños tiranos aman poder evaluar, y si la ruta no les parece o el Internet se interrumpe, el pequeño déspota del asiento trasero califica mal al conductor (y el aspecto del mismo influye en esas evaluaciones) y puede obligar a que sea suspendido.

UBER no es parte de la “Sharing econonomy”, uber es una “chambita”, una mal pagada, en la que el conductor absorbe todos los costos del mantenimiento del vehículo (Por lo que ví en Bogotá y en México algunos inversores quisieron aprovechar el furor por uber y modificar un poco el tradicional esquema del taxi) y no tiene seguridad, si se enferma, pierde ingresos, si tiene un accidente, el pasajero, a lo mucho le dará un like en facebook, pero eso, no le importa al sector que usa Uber, y es un buen retrato de la desigualdad en la sociedad mexicana, en lugar de trabajar por un mejor transporte para todos, “que los pobres usen taxis”.

Uber sólo se molesta en emplear conductores mientras espera que las leyes y la tecnología le permitan tener vehículos autónomos, no sorprende que Toyota se haya aliado con ellos, o que Volkswagen lo haya hecho con Gett, una compañía con una oferta semejante.

El algoritmo de Uber volvió a los primeros planos el primer día de doble hoy no circula en la ciudad de México, esta situación extraordinaria en que 40% de los vehículos no circularon, debe haber sido nueva para la plataforma, más demanda y menos oferta, el software elevó la tarifa intentando poner más conductores en las calles, que hubieran amado poder acudir al llamado, pero también tenían prohibido usar sus vehículos, es aquí, donde el pensamiento mágico del mexicano #byeUber volteó al gobierno que todo lo puede, para que lo defendiera, y se terminó la luna de miel , y de nueva cuenta, el gobierno sólo tuvo que pretender que hacía.

Aquí somos grandes promotores de los vehículos eléctricos, de los vehículos autónomos y de mejorar el transporte público, vivimos en la ciudad de México y es evidente que el día que un conjunto de usuarios que ya no sean dueños de un automotor que necesita estar estacionado ocupando el espacio público y contaminando puedan ser productivos sin tener un coche, la calidad de vida va a mejorar.

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The Gig Economy Is Just Part of the Unsettling New World of Work
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Uber’s ‘Dangerous and Discriminating’ Passenger Rating System

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itabeari

Un ingeniero mecánico que lleva diez años en el fascinante mundo del combate a la fricción

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